¿La convivencia mata el amor?

Presumida January 4, 2011 0

Esta pregunta suele obtener respuestas categóricas cada vez que se formula: un rotundo ¡Sí! o, por el contrario: ¡No, para nada!

Para mí, la convivencia no mata el amor. Lo que sí puede dejarlo agonizando son ciertos parámetros relacionados con el compartir la vida bajo el mismo techo, a los que hay que estar bien atentos  para que no se activen de maneras poco positivas. Lo que considero que mata al amor dentro de la convivencia es:

  • La rutina: ¿hay algo más aburrido que hacer o recibir siempre exactamente lo mismo? Esto nos hace acostumbrar a no tener sorpresas ni a que suceda nada fuera de lo común, lo que puede generar que nos hartemos o, aun peor, que alguna cosa (o persona) diferente fuera de casa nos parezcan un estímulo interesante.
  • La poca tolerancia: ampliar los márgenes de tolerancia genera relaciones más duraderas y placenteras. No estoy diciendo aguantar cualquier cosa, sino ponernos en el lugar del otro, entender qué desea o necesita (aunque no se trate de algo que se nos podría haber ocurrido) y acompañar el proceso o dejar ser.
  • La falta de respeto: no me refiero solamente a palabras o a acciones fuera de lugar, sino también a no permitir que el otro sea quien es y ocupe el lugar que desea en la vida. Cercenar espacios o posibilidades no aporta a la unidad de la pareja, por el contrario, provoca resentimientos que se van agrandando con el correr del tiempo.

  • El ser posesivo: Estar siempre pendiente de qué hace o deja de hacer quien acompaña nuestros días, tener celos desmedidos, revisar sus objetos personales (mails y celulares incluidos) son ideas muy poco prolífica. Una cosa es vivir juntos y otra muy diferente, invadir la intimidad del otro. Si tienes falta de confianza, primero dedícate a solucionar tus problemas intrapersonales por ti mismo, antes de crear una situación desagradable solo para exteriorizar tu inseguridad interna.
  • La poca ayuda: Que el peso de todas las responsabilidades de la casa (hijos incluidos) recaiga en una sola persona suele ser un punto de fricción enorme, en especial, cuando ambos trabajan fuera del hogar. El compañerismo es la base más sólida para que una pareja funcione sobre rieles.

Igualmente cada vez escuchamos más historias de bellísimas parejas que parecían que iban a durar toda la vida y que después de probar con la convivencia, se terminan separando. ¿Qué crees que pasa con las parejas de esta nueva era? ¿Crees que la convivencia mata el amor?

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