Aviva la pasion!

Presumida September 1, 2009 0

La sexualidad debe ser divertida, variada, original, excitante, audaz, inolvidable… todo menos rutinaria o repetitiva. Para que la pasión siga existiendo entre ustedes dos, es imprescindible innovar y cambiar constantemente.

La frase “mejor malo conocido que bueno por conocer” es nefasta en el amor, porque la mejor garantía del aburrimiento y el fracaso de la pareja es quedarse con lo que ya conocen y han probado una y mil veces.

¡A avivar la pasión!

Éstas son algunas de las recomendaciones de los sexólogos y expertos en terapia de pareja, para volver loco a tu compañero sexual:

• Alarguen el jugueteo. Besa, lame, mordisquea y acaricia el cuerpo de tu pareja, y cuando él empiece a encenderse, se le agite la respiración y quiera pasar a “la acción”, hazlo esperar un poco más. Al prolongar estos momentos previos, aumentarás el deseo de ambos y cuando llegue el momento, la unión será mucho más placentera.

• Acarícialo con originalidad. Ama todo su cuerpo, acarícialo sin prisa y sin pausas, pasa tus manos por cada rincón de su anatomía. Todas las partes de tu cuerpo, no sólo los dedos, sirven para acariciar. Usa el pelo, los labios, la lengua, los dientes, las uñas, incluso el aliento para proporcionarle placer. Abre y cierra los ojos sobre su piel, haciéndole cosquillas con las pestañas.

• Descubre sus puntos débiles. Todas las personas tenemos gustos y comportamientos distintos en lo sexual. La mejor forma de descubrir los centros de placer de tu hombre es preguntarle qué le gusta en la cama, pero si él no es muy expresivo, basta con estar atenta, mirarlo, escucharlo, fijarte en su respiración, la dilatación de sus pupilas, un repentino aflojamiento de la mandíbula, que son indicadores de que está aumentando su disfrute sexual.

• Los sonidos del sexo. Deja la habitación en oscuridad total y véndale los ojos. Sin el sentido de la vista se agudizan los demás, especialmente el oído y el tacto, y serán más conscientes de la respiración, los gemidos y otros sonidos sexuales. Repentinamente rompe el contacto con él, no dejes que sepa dónde estás hasta que sienta tu mano acariciando el interior de su muslo, escuche una frase ardiente tuya susurrada en su oreja o sienta tu lengua en el lugar más inesperado.

• Retrasen el orgasmo. Ante la cercanía del clímax, deténganse o cambien de ritmo para prolongar el placer. Repitan varias veces esta estrategia y cuando finalmente lleguen al orgasmo, éste será mucho más intenso y relajante debido a la descarga de la excitación acumulada.

• El amor está en el aire. El olfato es esencial como estimulante del erotismo. Cuando no estés con él, ponte unas gotitas de su loción, sentirás el potente poder sensual del olfato y esto hará más deseable un encuentro próximo. Cuando finalmente estén juntos, coloquen en la recámara esencias de vainilla o canela, o incienso de ylang-ylang, que son estimulantes sensuales.

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