¿Cesarea?

Presumida September 7, 2009 0

Hay mujeres que ya saben anticipadamente cuando nacerá su bebe por cesarea, mientras otras se enteran sorpresivamente en la sala de parto que su pequeño no nacerá por parto natural. En todos los sentidos, tanto en el caso planificado, como el inesperado, la cesárea no debe verse como una falla en el buen proceder de las cosas. Así lo declara la American College of Obstetricians and Gynecologists, que pone hincapié justamente en este hecho: la cesaría no es necesariamente una piedra en el camino capaz de hacer la experiencia del parto menos satisfactoria. Por el contrario, puede ser un procedimiento fundamental, a la hora de resguardar la seguridad del bebé y su madre

Así, en busca de colaborar a una correcta visualización del procedimiento quirúrgico, la anterior entidad pone énfasis en las principales razones que conducen su puesta cabo. De tal modo, la American College of Obstetricians and Gynecologists, afirma que la cesaría contribuye a:

* Aliviar la desproporción cefalopélvica. Esta desproporción es una de las principales razones que conducen a la ejecución de una cesárea. ¡que quiere decir ese término? Bien sencillo: significa que el bebé es demasiado grande para pasar sin peligro por la pelvis de la madre. Algunas veces este problema puede determinarse antes del inicio del trabajo de parto, pero por lo general las primeras sospechas surgen cuando el trabajo de parto no progresa normalmente.

* El sufrimiento fetal. Esta es otra de las razones fundamentales que conducen a una cesárea. Este sufrimiento de produce cuando el bebé tiene dificultades durante el proceso del parto. Para detectar el sufrimiento fetal se utilizan la monitorización fetal electrónica y el muestreo del cuero cabelludo del bebé (obtención de muestras de sangre del cuero cabelludo del bebé).

* Sangrado vaginal hacia el final del embarazo. Este sangrado puede indicar que existe un problema con la placenta. Si la placenta está debajo del bebé y cubre total o parcialmente la cervix (cuello del útero), la condición se conoce como placenta previa. Además, si una placenta situada normalmente se separa antes del nacimiento del bebé, se interrumpen el flujo de oxígeno y la alimentación, y el niño podría no sobrevivir. En ambos casos se requiere con frecuencia proceder a un parto por cesárea.

* La presentación o posición de nalgas (en la que el bebé nace presentando primero las nalgas o los pies) u otras posiciones inusuales, son motivo de preocupación para todos los obstetras. Después de que el médico evalúa cuidadosamente la condición de la madre y del niño, así como el progreso del trabajo de parto, algunas mujeres pueden dar a luz por la vía vaginal. Otras, para las cuales la vía vaginal presenta un riesgo considerable para la seguridad del bebé, tendrán un parto por cesárea.

Estas son sólo algunas de las razones. Hay desde luego muchas más. Por ejemplo, enfermedades como la diabetes o la hipertensión (presión sanguínea alta) pueden arrastrar a la ejecución de cesárea repentina en un momento en el que un parto por la vía vaginal es imposible. Las infecciones de herpes activas que involucren los órganos reproductivos también pueden requerir una cesárea. Lógicamente, lo fundamental siempre, es resguardar la seguridad personal y la del bebé. Toda decisión de someterse a un procedimiento de este tipo, a menos que sea realmente necesario, es ridículo. Muchas veces se piensa que el parto por cesaría es más sencillo, cómodo y planificado. Sin embargo, la cesárea es un procedimiento quirúrgico, y como todos los de su tipo, acarrea riesgos propios, que no se deben tomar a la ligera.

Después de saber todos los beneficios que tenemos con una cesarea, seguramente mis peques naceran así.

Escribe un comentario »