La copa vaginal

Presumida February 2, 2011 0

La copa menstrual, también conocida como copa vaginal o de silicona, es un método ecológico y  alternativo  a los  tradicionales, y algo obsoletos, de higiene femenina. Reutilizables y cómodas te ayudarán a cuidar el planeta, evitar enfermedades relacionadas con  tampones y  compresas, así como a ahorrar dinero. ¿Alguien  da más?

Todas nos hemos encontrado alguna vez en esta situación: Sentadas en el baño, nada que leer y  con las socorridas instrucciones de los tampones a mano. No es la primera vez que las leemos, pero siempre salta la alarma cuando llegamos a ese cartel luminoso que nos hace temblar: “El síndrome del shock tóxico”. La última vez que me vi en esas reflexioné sobre cómo encontrándonos en la primera década del siglo XXI, en la que se suponía que los coches volarían y las personas conviviríamos con cyborgs, no existían métodos más fiables y ecológicos. Refunfuñé dos minutos acordándome de multinacionales y compras de patentes y después me olvidé del tema. Fue el boca a boca quien, poco tiempo después, me hizo volver a confiar en la humanidad (¡sí!): ya existía el sustituto, aún desconocido y nada publicitado. La copa menstrual.

Se trata de una copa flexible, de silicona o látex, que retiene el flujo –no lo absorbe- muy fácil de usar y reutilizable. Tiene un tamaño apropiado para retener el flujo, aunque según  la mujer y su menstruación, así se modificará la frecuencia del cambio.

Su introducción es sencilla, y una vez puesta se adapta y hace efecto ventosa (el cual se deshace ejerciendo presión con los dedos en la base de la copa y tirando) que asegura limpieza y estabilidad hasta el siguiente cambio. El material de la copa vaginal facilita su lavado y conservación. 

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