Ejercita la mente

Presumida September 13, 2009 0

¿Cuántas veces te ha pasado que ibas a un lugar y cuando llegas, te olvidas el motivo? Esto muchas veces ocurre porque tu cerebro no está en forma.

Se llama Mental Fitness (o gimnasia de la mente), una tendencia que propone, a través de acertijos, juegos de memoria, concentración y cálculos, la estimulación de las estructuras mentales. ¿Para qué? A partir de los 20 años perdemos mucha cantidad de neuronas por día, lo que equivale a decir que algunas de las funciones cognitivas como la memoria reciente, la capacidad de encontrar palabras, la velocidad del procesamiento mental y la facilidad de adaptarse a situaciones nuevas, se vean afectadas. Es verdad que no podemos detener esa pérdida natural, pero sí mejorar el envejecimiento y detener el deterioro. Si bien diariamente llevamos a cabo actividades que mantienen la mente en acción (la vida misma es un gran gimnasio para la mente), para estimular las estructuras mentales la actividad debe presentarse como una novedad y como un desafío. Si estamos demasiado cómodos resolviendo las palabras cruzadas del diario, es probable que no estemos haciendo ningún esfuerzo.

Proponernos ejercicios que nos desestructuren y que requieran un esfuerzo mental, contribuye a que utilicemos aquellas funciones cognitivas que de otro modo dejamos dormidas. Para eso existen centros que se presentan como personal trainers para la mente, donde a través de cursos separados por niveles, se ejercita a través de ejercicios grupales, el pensamiento automático, la atención, la memoria y la estimulación de los sentidos.

Otro tipo de entrenamiento mental es el “control”. Se puede decir que cuando nacemos nuestro cerebro es como una página en blanco que vamos a completar con la experiencia. Construimos el cerebro con lo que hacemos, con lo que pensamos y con lo que sentimos. Si podemos controlar esos pensamientos, y los sentimientos que nos generan esas ideas o esos recuerdos, quiere decir que tenemos el dominio de nosotros mismos. Claro que alcanzar ese dominio es muchas veces una tarea difícil. Pero no imposible. Si podemos preguntarnos, y respondernos sinceramente, porqué hacemos lo que hacemos ante tales personas, o porqué respondemos de determinada manera ante algunas situaciones, de esa manera hacemos consciente lo que sentimos, lo que intuimos y lo que hacemos. Si se adquiere esa gimnasia, entonces analizar, decidir y actuar resultará mucho más fácil, y saludable.

Si aprendemos a “ver” lo que pensamos, aprendemos a darnos cuenta de que muchas veces, la realidad es lo que construimos mentalmente, y que la mente tiene mucho más poder del que a veces creemos.

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