Mujeres arriba!

Presumida July 30, 2009 0

Estando él acostado boca arriba, tú colócate sobre su cuerpo como cabalgando sobre su pelvis. Acomoda tus piernas a los costados de su cadera e inclínate hacia adelante. Apoya una mano sobre su pecho, con tu otra mano toma su miembro y baja tu pelvis lentamente para que él te penetre.

Prueba con diferentes balanceos, porque la mínima variación en la inclinación de tu cuerpo causa sensaciones distintas. Reclínate un poco hacia atrás, arquea la espalda y apóyate con las manos detrás de ti sobre sus muslos. Acercas más su pene a tu punto G y a tu amorcito le regalas un panorama inolvidablemente sensual.

Después de unos minutos así, inclínate hacia adelante y apoya tus manos a los lados de su cabeza. Acércate a él y une tu boca a la suya; lograrás una maravillosa fricción con su hueso púbico.

Si ya dominas lo anterior, haz esta posición distinta y ardiente para ambos. Tú montada en él, en vez de descansar sobre tus rodillas ponte en cuclillas apoyando los pies en la cama. Sostente de su cuerpo para impulsarte y mueve la cadera de arriba hacia abajo, o pídele que él te levante para que sea parte del erótico meneo de caderas.

Logra sensaciones más ardientes así: baja tu cadera hasta que él te penetre totalmente y ahí frótala contra su pelvis; levanta la cadera y con la punta de su pene acaricia tus labios. Mientras tanto, él puede tocar tus senos y tu clítoris, y tú puedes acariciar sus testículos suavemente.

Otra modificación de lo más ardiente es que tú te voltees y quedes montada en él pero dándole la espalda.

Escribe un comentario »